Haber sido criada bajo una estructura familiar patriarcal: el conductismo. No porque mi familia fuese severa por gusto, sino que fue la forma cómo ellos fueron criados y así el círculo vicioso. Pero alguien debe hacer un alto y llamarse a la reflexión.
En mi caso, el alto lo hice, pero no porque lo medité, más bien era persona dejada llevar por la corriente. Tanto al punto que, estando Paula de días de nacida y al verme en la situación de no poder hacer nada -me refiero a labores domésticas- porque Paula me demandaba, como si lavar platos y ver el piso rechinando de limpio fuera más importante que acurrucar al amor de tu vida en brazos, decidí consultar con una amiga psicóloga. Le pregunté de qué forma podía ayudar a Paula para que canalizar su angustia (noten mi ignorancia suprema, ayudar a una bebé a que no llorara por su mamá, yo que era lo más importante en su vida, en la vida de esa bebé). Lloraba si la dejaba en la cuna, lloraba si no estaba en mis brazos y yo debía imperiosamente ir a la lavar los platos, ¡por favor! sí, unos platos requerían más mi atención que mi hija. Su consejo fue el siguiente: Acuéstala en su cuna así llore, va a llorar mucho, te va a atormentar sus gritos, de pronto y vomitará de tanto llorar pero no te dejes "ENGAÑAR", sigue en tus cosas que ella al final se acostumbrará. Les confieso que intenté hacerlo, la acostaba en su cuna y Paula comenzaba a llorar de inmediato, yo le hablaba de forma sutil y le explicaba que mami debía ir a lavar los platos. Obvio, la criatura no paraba de llorar. No pude. Los platos siguieron sucios.De allí, con ella en mis brazos, me senté frente a la computadora, busqué información, información que debía consolarme con frases como: Tranquila, recién mamá, si sus platos están sucios, no pasará nada.
Mi voz interna era muy bajita que debía buscar el amplificador en fuentes externas. De pronto, parte la crianza conductista que recibí calló mi voz interna.
Indagando e indagando di con el foro Crianza Natural , esto fue lo mejor que me pudo pasar. Me dediqué a leer las experiencias de otras mamás que decidieron dejar platos sucios y se dedicaron sin cargos de consciencias a atender a sus crías. ¿Y por qué deberíamos tener cargo de consciencias el atender y llevar encima a nuestros bebés? Imaginen el alcance de un mensaje a través de la televisión, el alcance de las imposiciones sociales, el alcance de consejos que, bien intencionados, no ayudan del todo.
Entre lectura y lectura, conocí a muchos autores, entre ellos: Laura Gutman, Rosa Jové, Carlos González, Casilda Rodrigáñez, Alice Miller y muchos más.
Desde ese entonces, una chispa se encendió dentro de mí, como si hubiese necesitado un pequeño empujón para liberarme de telarañas absurdas. Comencé a escuchar mi voz interior, comencé a comprender las necesidades de Paula, que no por ser una bebé son menos importantes, todo lo contrario.
Comencé a buscar apoyo en redes virtuales, porque en la vida real no son muchas las familias que incorporan el respeto y la crianza horizontal como estilo de vida; más bien el autoritarismo es lo que predomina. Te sientes desubicada, a pesar que el estilo de crianza que utilicen las otras personas no tienen por qué afectarte, pero sí te afecta. Intento mostrarle a Paula un mundo de oportunidades, un mundo en el que se puede confiar y en el que se puede vivir. Pero la falta de compresión, de respeto que abunda en real distorsiona lo que procuro para mi hija. Es imposible que ese mundo tosco no salpique a Paula, tampoco puedo alejarla de la vida real (que de hermoso sí tiene, pero no mucho). Pero sé que algún día se enamorará, y anhelo encuentre un hombre que hoy en día esté creciendo en un hogar donde el amor sea la bandera.
Por lo pronto, estoy convencida que el ejemplo pueda marcar la diferencia. Y si así muchos lo hacemos, seremos un mundo mejor. Un mundo menos violento y menos explosivo. Un mundo amable y empático.
Como parte de la entrada quiero compartir con ustedes una canción que me llena y le pertenece a mi hija: Aterciopelados - A eme o (Vía Youtube)
Como parte de la entrada quiero compartir con ustedes una canción que me llena y le pertenece a mi hija: Aterciopelados - A eme o (Vía Youtube)



Estoy contigo. Curiosamente en las redes sociales y en la blogosfera es donde he encontrado a mamás que tienen la misma forma de criar y educar a sus hijos que yo.
ResponderEliminarYo también procedo de una familia donde el autoritarismo y el "miedo" al castigo era la forma de educar. No culpo a mis padres de ellos pero en algún momento tiene que estar el punto de inflexión