Sin embargo, hoy por hoy, que tengo una familia mucho más grande, que entiendo el valor de educar con amor, pero no un amor de sólo besos y abrazos; un amor de apego, un amor de respeto por el criterio del otro, un amor empático, un amor sin azotes, por todo ello puedo decir que una verdadera familia va más allá de una pose y una ambientación adecuada.
De hecho, si evaluamos (sin ánimos de análisis psicológicos, ni mucho menos) las historias de esas fotografías, podemos percatarnos de miembros forzando situaciones, por ejemplo: mamás imponentes que le dicen a sus hijos hasta cómo deben sonreír a la lente, o papá abrazando a mamá para que en el retrato el amor brote sin dudas, o unos niños apurados porque el fotografo lance su mejor tiro para seguir en sus juegos o andanzas...
Un núcleo familiar "hermoso" no se resume a una fotografía bien lograda, con un escenario majestuoso, con unos miembros "bellos". El verdadero núcleo familiar se construye con respeto primordialmente. Un respeto que no es tácito, un respeto que debe merecerse por parte de todos los miembros, pero sobre todo hacia los más pequeños. O como bien dice Alexander Sutherland Neill en su libro "Summerhill"
Cuando vemos fotografías donde sus miembros sonríen de forma espontánea, sin coacción, sin presión por aparentar; constatamos que en ese hogar impera la democracia, el amor, el respeto. Por eso yo prefiero las fotografías tomadas de forma imprevisible e inesperada, porque se refleja nuestra verdadera pose ante la vida. No forcemos nuestras muestras poses de vida, y mucho menos la de nuestros hijos, sólo de esa forma serán, en un mañana, hombres y mujeres libres e independientes de pensamientos.
Y mejor aún, cuando valoramos los sentimientos de cada uno de los miembros de nuestra familia, cuando todos somos tomados en cuenta con los mismos derechos, las poses para esa gran fotografía emergen y se manifiestan de forma espontánea, sin preparativos previos, sin tantos maquillajes y el resultado será sorprendente.
¡Sonrían a la cámara!





Me encanta...Yo era o soy igual al ver las fotos, sobre todo en FB jejeje, pensando que perfectos ;) Tu resumen es la total verdad, debemos querernos y respetarnos desde el más pequeño hasta el más viejito allí está el éxito de la familia y de la mejor foto :)
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